El euríbor está reaccionando a la incertidumbre generada en los mercados financieros y bursátiles por la guerra en Oriente Medio. Lo está haciendo con una escalada que ha dado lugar a uno de los mayores incrementos diarios de toda su serie histórica.
Según informa Idealista, desde el 27 de febrero, última jornada antes de que Estados Unidos e Israel iniciaran los ataques contra Irán, el principal indicador de referencia para la mayoría de las hipotecas variables en España mantiene una trayectoria ascendente que lo ha llevado a registrar máximos de los últimos 14 meses.
En concreto, el euríbor ha alcanzado este 10 de marzo el 2,552 %, frente al 2,367 % de la jornada anterior, lo que supone su nivel más alto desde el 16 de enero del año pasado.
De acuerdo con los datos del Banco de España, este incremento diario cercano a dos décimas se sitúa como el cuarto mayor repunte registrado por el indicador desde finales de 1998, una muestra de la tensión que el conflicto en Irán está generando en los mercados y del temor a que los tipos de interés puedan volver a subir.
A lo largo de toda la serie histórica, solo tres jornadas han registrado avances superiores: el 6 de junio de 2008 (29,3 puntos básicos), el 12 de abril de 2001 (19,9 puntos básicos) y el 9 de junio de 2000 (19,4 puntos básicos).
Entre mayo y agosto del año pasado, el indicador hipotecario se movió en una franja situada entre el 2 % y el 2,15 %. Posteriormente repuntó ligeramente y durante los meses siguientes se mantuvo en niveles de entre el 2,15 % y el 2,25 %.
Justo antes de que estallara el conflicto armado, el euríbor se había estabilizado alrededor del 2,2 %, en un contexto marcado por la previsión de que el Banco Central Europeo mantendría sin cambios los tipos de interés durante los próximos meses. De hecho, el día previo al inicio de la ofensiva la tasa del mercado interbancario se situó en el 2,222 %.
Sin embargo, el bloqueo del estrecho de Ormuz —por donde transita cerca de una quinta parte del transporte mundial de petróleo y gas— ha encendido las alarmas entre los inversores. El temor a que el encarecimiento de la energía vuelva a impulsar la inflación por encima del objetivo del Banco Central Europeo (2 %) podría obligar a la institución a revisar su estrategia e incluso a plantear subidas de los tipos de interés para frenar el aumento de los precios.
Aunque los analistas contemplan por ahora la posibilidad de una guerra corta en Oriente Medio y consideran que un escenario prolongado no es el más probable, el mercado ya está descontando dos movimientos de 25 puntos básicos en los tipos de interés a lo largo de este año, lo que situaría de nuevo el precio del dinero en el 2,5 %. Esta previsión, en un contexto marcado por la elevada incertidumbre y volatilidad, está impulsando al alza el euríbor y generando dudas sobre las próximas revisiones de las hipotecas variables.
Desde Edmond de Rothschild Asset Management advierten de que «un posible y prolongado aumento de los precios energéticos, junto con el repunte de la inflación, reavivó de forma natural los temores de estanflación en Europa. El mercado espera ahora que el Banco Central Europeo (BCE) suba los tipos de interés antes de que termine el año».
En la misma línea, desde Ebury, la fintech de Banco Santander especializada en pagos internacionales, señalan que «los mercados de ‘swaps’ ya descuentan casi por completo dos subidas de 25 puntos básicos entre ahora y finales de año, como respuesta a esta potencial dinámica inflacionista». Esta lectura del mercado refuerza la idea de que el próximo movimiento del BCE podría ser una subida de tipos, lo que supondría dar por concluido el ciclo de recortes.
Por el momento, no está claro si las recientes subidas del euríbor provocarán un encarecimiento inmediato de las hipotecas en las revisiones más cercanas, aunque la tendencia apunta en esa dirección. En estos casos, la referencia utilizada es la media mensual del indicador —y no la tasa diaria— y aunque el promedio de marzo se sitúa ya en el 2,33 %, todavía faltan por registrarse más de la mitad de las jornadas del mes.
Además, ese promedio continúa ligeramente por debajo del 2,398 % con el que cerró marzo de 20025. Sin embargo, si el conflicto se prolonga y el euríbor mantiene su trayectoria ascendente, las hipotecas variables con revisión anual podrían afrontar una subida de las cuotas mensuales por primera vez en dos años.
Sigue el apetito de bancos y demanda
Juan Villén, director general de idealista/hipotecas, considera que todavía es prematuro hablar de una subida de tipos por parte del Banco Central Europeo, aunque reconoce que esa posibilidad está presente.
«El mercado hipotecario no debería tener nada que ver con aspectos geopolíticos, pero sí existe un riesgo de impacto de segundo nivel: la fuerte subida del precio del petróleo y el gas, si se mantienen en el tiempo, pueden desembocar en un incremento de la inflación (tanto en precios de energía como del resto de productos que la necesitan para su producción o transporte), y esto podría traducirse en una subida de los tipos de interés por parte del BCE, aunque también es posible que la debilidad de la demanda europea contenga parcialmente este riesgo», explica.
Según Villén, la tensión ya se está trasladando a los IRS, que reflejan el coste de financiación de los bancos a medio plazo, aunque insiste en que «habrá que esperar varios meses para saber si el impacto se traslada a la inflación y se consolida».
Aun así, considera que el interés de las entidades por conceder crédito se mantiene sin cambios. «El apetito por el crédito de los bancos no ha variado, así que, mientras no veamos que indicadores como el empleo empeoran, tendremos una oferta hipotecaria amplia y competitiva».
Para el director general de idealista/hipotecas, el mercado podría absorber una subida moderada de los precios. «El mercado tiene capacidad de absorber una ligera subida de precios, dada la fuerte demanda y el bajo impacto en las cuotas y las tasas de endeudamiento. Y mientras las ofertas finales se encuentren por debajo del 3 %, o incluso 3,5 %, no debería afectar a la demanda de manera sensible». A su juicio, el verdadero riesgo para la demanda está en la continua subida del precio de la vivienda.

