La escalada del conflicto en Irán está teniendo efectos directos en el mercado financiero, entre ellos un repunte significativo del euríbor. Este aumento provocará en marzo el primer encarecimiento de las cuotas de las hipotecas variables en dos años, tras un periodo prolongado de descensos que ahora se ve interrumpido por la inestabilidad geopolítica en Oriente Próximo.
Según informa la Cadena Ser, el comportamiento del indicador recuerda a episodios recientes como la guerra de Ucrania. En lo que va de marzo, el euríbor ha experimentado una subida notable: arrancó el mes en el 2,2 % y ya ha superado el 2,9 %, lo que supone un incremento cercano al 50 % en apenas unas semanas. Además, la tendencia apunta a que podría seguir al alza.
Este movimiento responde a las expectativas del mercado sobre la política monetaria. El euríbor actúa como un indicador adelantado de posibles decisiones de los bancos centrales, anticipando subidas de los tipos de interés que encarecen el crédito. De hecho, en los últimos días se han registrado dos de los mayores incrementos diarios de su historia, uno de ellos con una subida cercana a dos décimas en una sola jornada.
Impacto en las cuotas
A falta de cerrar el mes, la media provisional del euríbor se sitúa en torno al 2,57 %. Para una hipoteca de 150.000 euros a 25 años con un diferencial de un punto, esto se traduce en una cuota mensual aproximada de 760 euros, unos 6 euros más que hace un año. Aunque el aumento es limitado por ahora, supone un cambio de tendencia tras casi dos años de descensos.
La actualización de las cuotas suele realizarse de forma anual, por lo que el impacto irá creciendo en los próximos meses si el euríbor se mantiene en niveles elevados. Con el indicador en cifras similares a las actuales, en abril el incremento podría alcanzar los 26 euros mensuales, superando los 30 euros en mayo y continuando al alza posteriormente.
El peso de las hipotecas variables
El euríbor afecta directamente a las hipotecas variables, que, aunque han perdido protagonismo en las nuevas operaciones, siguen teniendo un peso relevante en el conjunto del sistema. En los últimos años, los consumidores han optado mayoritariamente por hipotecas a tipo fijo, que ofrecen mayor estabilidad al mantener la misma cuota durante toda la vida del préstamo. Actualmente, dos de cada tres nuevas hipotecas se formalizan bajo esta modalidad.
Sin embargo, si se analiza el volumen total pendiente de pago en España, aproximadamente el 60 % corresponde todavía a préstamos a tipo variable. Esto implica que una parte significativa de los hogares sigue expuesta a las fluctuaciones del euríbor y, por tanto, a posibles incrementos en sus cuotas mensuales en el actual contexto de incertidumbre.

