La morosidad hipotecaria continúa reduciéndose y alcanza niveles que no se registraban desde antes de la crisis financiera de 2008. Durante el primer trimestre del año, la tasa de impago en los préstamos hipotecarios se situó en el 1,6 %, según los últimos datos publicados por la Asociación Hipotecaria Española (AHE).
Según informa el Economista, esta cifra supone una mejora de dos décimas respecto al cierre de 2025 y de seis décimas en comparación con el mismo periodo del año anterior, lo que representa un descenso interanual del 25 %.
Desde la AHE destacan que «se trata del nivel más reducido desde el periodo previo al estallido de la crisis global de 2008, cuando la morosidad era prácticamente testimonial». La asociación atribuye esta evolución tanto a la disminución del volumen de créditos dudosos como al crecimiento del saldo vivo de las hipotecas.
En la misma línea, la exposición dudosa del crédito concedido a sectores residentes continuó descendiendo durante el primer trimestre. En este caso, la ratio cayó hasta el 2,6 %, lo que supone una reducción de 0,6 puntos respecto al periodo anterior.
El crédito al consumo evoluciona en sentido contrario
Frente a la mejora registrada en el mercado hipotecario, el crédito al consumo mantiene una tendencia menos favorable. Desde finales de 2023, la morosidad en este segmento ha ido aumentando de forma continuada hasta situarse en el 4 %.
No obstante, la Asociación Hipotecaria Española señala que esta tasa «se mantiene en niveles relativamente estables y por debajo de los niveles observados desde 2008».
También disminuyen los impagos en el sector de la construcción
Los datos del informe reflejan igualmente una evolución positiva en los préstamos destinados al sector de la construcción, excluidas las obras públicas.
En los últimos doce meses, el volumen de créditos dudosos se ha reducido un 17 %, mientras que la tasa de morosidad ha pasado del 8,4 % registrado en el primer trimestre de 2025 al 7,1 % actual.
En comparación con el trimestre anterior, la reducción ha sido de apenas unas centésimas. Según explica la AHE, este comportamiento no responde a un incremento de los préstamos dudosos, sino al descenso del saldo vivo del crédito, que actúa como denominador en el cálculo de la ratio.
Mejora la solvencia del crédito destinado a actividades productivas
El informe también refleja un saneamiento de la cartera de préstamos destinados a actividades productivas. En este segmento, el volumen de créditos dudosos se redujo un 13 %, lo que permitió que la tasa de morosidad descendiera del 3,7 % al 3,1 %.
La Asociación Hipotecaria Española concluye que «desde una perspectiva anual, todas las categorías de crédito que integran este segmento han mostrado una evolución favorable en sus saldos dudosos y en sus ratios de dudosidad. En particular, el sector inmobiliario goza de un nivel de solvencia relativamente sólido, tras dejar atrás el fuerte deterioro asociado a la crisis financiera de 2008».

