La Audiencia Provincial de Asturias ha confirmado la sentencia dictada por un tribunal de Oviedo que condena a un ganadero a tres años y tres meses de prisión por un delito continuado de incendio forestal. El fallo judicial incluye una sanción económica de 4.080 euros, al Principado de Asturias con 180,81 euros y el abono de las indemnizaciones correspondientes a los propietarios de las siete parcelas afectadas, cuyas cuantías exactas se determinarán durante la ejecución de la sentencia.
Según el relato de los hechos probados, el recurrente provocó un fuego con fines de pastoreo en un paraje del Concejo de Llanes bajo un riesgo alto de incendio (índice 3). Días después, el 24 de febrero, con un riesgo aún mayor (índice 4), volvió a encender fuego en una parcela colindante. Ambas quemas terminaron uniéndose, afectando a una superficie aproximada de 2,5 hectáreas de matorral, helechos y zarzas.
Según informa Poder Judicial, el tribunal de apelación confirma que, aunque el acusado niega haber causado el incendio forestal y alega falta de pruebas directas, la jueza de primera instancia justificó su decisión de manera lógica y razonable. La condena se apoya en la declaración de los agentes de la Guardia Civil y de la BRIPA, cuyos testimonios coinciden en puntos clave con el relato del propio investigado.
En definitiva, los magistrados expresan que la acumulación de pruebas indirectas es tan sólida y concluyente que no deja espacio para ninguna duda razonable sobre su responsabilidad.
La sentencia no es firme y puede ser recurrida en casación ante el Tribunal Supremo.

