Ane Barcos
El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, participó este jueves en Bruselas, junto a otros alcaldes de la Alianza Mayors for Housing, en un encuentro con la vicepresidenta ejecutiva Teresa Ribera y miembros de la Comisión Europea para solicitar que la Ley de Vivienda Asequible en desarrollo incluya criterios para identificar «zonas de mercado tensionado», regule los alquileres de corto plazo, proteja a personas sin hogar y grupos vulnerables, y respete la gobernanza local.
Junto con Collboni, los alcaldes de París, Roma, Ámsterdam, Nicosia, Colonia, Bolonia, León, Graz y La Haya, miembros de la alianza formada por 20 ciudades, trasladaron este jueves sus aportaciones tanto al próximo Marco Financiero Plurianual 2028-2034 como a la Ley de Vivienda Asequible, presentando sus propuestas a la vicepresidenta ejecutiva Teresa Ribera, al vicepresidente de Cohesión Raffaele Fito y al comisario de Energía y Vivienda Dan Jørgensen.
Collboni explicó que las propuestas trasladadas al Ejecutivo comunitario se centran en la identificación de «zonas de mercado tensionado» de vivienda, la financiación y la gobernanza, la atención a personas sin hogar y grupos vulnerables, así como en la regulación de los alquileres de corto plazo y de la especulación.
El alcalde de Barcelona recordó que desde la creación de la alianza se han desarrollado iniciativas conjuntas y que actualmente se cuenta con un plan europeo de vivienda asequible, mientras la Ley de Vivienda Asequible está a pocas semanas de ser aprobada.
La Comisión Europea presentó en diciembre su Plan Europeo de Vivienda Asequible, que busca aumentar la oferta mediante la construcción de nuevas unidades, la renovación de las existentes y la promoción de técnicas de construcción más eficientes y sostenibles, como la construcción modular y la digitalización.
Paralelamente, la Comisión Europea trabaja en una Ley de Vivienda Asequible cuyo contenido y alcance aún se están definiendo, con el objetivo de proporcionar a los Estados miembros, regiones y autoridades locales herramientas que puedan aplicar para aliviar la presión sobre el mercado de la vivienda en cada contexto.

En el marco de la ley en desarrollo, Collboni destacó la importancia de la designación de “zonas bajo presión de vivienda”, señalando que «podría tener un impacto tranformador» a nivel europeo si respeta el principio de subsidiariedad y se ajusta al nivel adecuado de gobernanza.
Subrayó que estas zonas deberían incluir criterios que vayan más allá de la regulación de alquileres de corto plazo, establecidos mediante un proceso de diálogo estructurado con participación activa de las ciudades, considerando la diversidad de realidades locales.
Valoró asimismo que la Comisión Europea haya reconocido que la proliferación de alquileres de corto plazo afecta al mercado de la vivienda, a la responsabilidad de las ciudades, a la seguridad y a la cohesión social. Según la alianza, la designación de una ciudad como zona bajo presión debería justificar y proteger toda regulación sobre alquileres de corto plazo en esa ciudad o durante un período determinado, y esperan que la próxima Ley de Vivienda Asequible consolide esta medida.
El alcalde de Roma, Roberto Gualtieri, subrayó la necesidad de que las políticas comunitarias cuenten con financiación adecuada y de que se garantice “un capítulo urbano obligatorio en los planes nacionales y regionales, para asegurar que las ciudades tengan un papel directo en el diseño y la ejecución de las inversiones”, vinculado al indicador de mercado de vivienda bajo presión.
Por su parte, Teresa Ribera, vicepresidenta ejecutiva para una transición limpia, justa y competitiva, señaló que la vivienda es una de las principales preocupaciones de muchas personas y que corresponde ofrecer soluciones colectivas. Indicó que el siguiente paso es preparar la Ley de Vivienda Asequible y trabajar con los alcaldes para proporcionar respuestas claras y herramientas concretas, respetando el principio de subsidiariedad, ya que no existe una solución única para todos.
Ribera también destacó la necesidad de fomentar la inversión en vivienda, señalando que el desafío es de gran magnitud, que se están movilizando instrumentos de la UE y que el debate clave se dará en el próximo presupuesto europeo. Finalmente, enfatizó la cooperación multinivel para garantizar que el derecho a una vivienda asequible se cumpla en toda la Unión.

