El Banco Central Europeo (BCE) hizo públicos el pasado 20 de julio los resultados de la trigésimo novena edición de la Encuesta sobre el acceso a la financiación de las empresas del área del euro (SAFE, por sus siglas en inglés). En ella se preguntó a las empresas sobre la evolución de su situación económica y financiera y de sus condiciones de financiación entre abril y junio de 2026.
A continuación, se resumen los principales resultados para España.
Actividad económica
Según informa el Banco de España, el porcentaje neto de empresas españolas que señalaron un aumento de sus ventas entre abril y junio fue positivo (23%), y superior, en trece puntos, al declarado tres meses antes (véase gráfico 1). Por su parte, la proporción neta de compañías que señaló un crecimiento de sus costes, tanto laborales como de otro tipo, se situó en un 65% y 74% respectivamente, niveles ambos considerablemente elevados. En el caso de los costes laborales este porcentaje supone una cierta moderación respecto al registrado tres meses antes (71%), en tanto que en los costes de otro tipo se observa una aceleración (el dato anterior fue un 69%). En este contexto, el porcentaje neto de empresas que informaron de un aumento de los beneficios siguió siendo negativo, situándose en un -0,6%, si bien supone una notable mejoría frente al dato del primer trimestre (-6%). Por tamaños, tanto las compañías grandes como las pymes registraron una evolución favorable de las ventas en el segundo trimestre de 2026, registrando en ambos casos porcentajes netos superiores a los del trimestre previo. En el caso de los beneficios se observa una clara disparidad por tamaños, pues el porcentaje neto de empresas grandes en las que aumentaron los resultados fue positivo (un 9%) aunque inferior al del trimestre previo (24%), mientras que las pymes continuaron declarando mayoritariamente una caída de sus beneficios, con un porcentaje neto del -6%, si bien en este caso el dato supone una mejoría frente al registrado hasta marzo (-21%).
Financiación
De acuerdo con los resultados de la encuesta, el proceso de desendeudamiento de las empresas españolas habría continuado, aunque a un ritmo inferior al del trimestre previo. Así, la proporción neta de compañías españolas que señalaron un descenso entre abril y junio de su ratio de endeudamiento (medido como el cociente entre el total de deudas y los activos) fue del 5%, frente al 12% registrado en la edición anterior. Por tamaños, se observa que el desendeudamiento se habría concentrado principalmente en el segmento de pymes, ya que las empresas grandes habrían registrado un porcentaje neto ligeramente positivo (1,4%).
Respecto a las necesidades de financiación bancaria, estas se incrementaron ligeramente entre abril y junio. Como consecuencia de ello, la proporción de empresas que solicitaron préstamos bancarios aumentó 6 pp, hasta situarse en un 28%. Al mismo tiempo, la percepción de las empresas sobre la disponibilidad de préstamos bancarios continuó mejorando, y lo hizo a un ritmo superior al del trimestre previo. Así, un 10% de compañías, en términos netos, informó de una mejoría en este aspecto, 7 pp más que en la encuesta anterior Las empresas observaron un efecto positivo de la mayoría de los factores que afectan a la oferta crediticia, y en todos los casos los porcentajes fueron similares o superiores a los del trimestre previo.
En particular, destacan el impacto favorable asociado a la mayor disposición de las entidades bancarias a otorgar préstamos, percibido por un 16% de compañías, en términos netos, y al historial crediticio de las empresas, señalado por un 12%. En sentido contrario, destaca el porcentaje neto de empresas que consideraban que las perspectivas económicas generales dificultaban el acceso al crédito, que se situó en un 27%, dato no obstante siete puntos porcentuales inferior al del trimestre previo. El desglose por tamaños evidencia que tanto las pymes como las grandes empresas percibieron una mejoría de la disponibilidad de préstamos bancarios, más intensa en el caso de las grandes compañías, mientras que en las pymes la mejoría fue muy leve (1%) e inferior al porcentaje neto registrado tres meses antes (5%).
Por otra parte, de entre el grupo de empresas que se planteó solicitar crédito bancario, la proporción de aquellas que tuvieron dificultades para obtenerlo se redujo casi un punto y medio en el segundo trimestre de 2026, hasta situarse en un 3,1%, valor históricamente reducido. Este descenso se explica tanto por la menor proporción de empresas que no solicitaron crédito por pensar que no se lo iban a conceder (demanda desanimada), que pasó de un 2,1% a un 1,5%, como por el descenso registrado en el porcentaje de solicitudes rechazadas y en el de empresas que solo obtuvieron una parte del préstamo solicitado (en ambos casos de 0,5 pp). En sentido contrario, hubo un ligero aumento, de 0,2 pp, en la proporción de empresas a las que se otorgó el préstamo, pero a un coste considerado por ellas como muy elevado. Por tamaños, la mejora se concentró exclusivamente en las empresas grandes, donde la caída de las dificultades se debió sobre todo al descenso de las solicitudes rechazadas. En cambio, en las pymes el indicador aumentó 0,6 pp, hasta el 5%, y todos los componentes -excepto la demanda desanimada- contribuyeron a este empeoramiento, especialmente el repunte de las solicitudes rechazadas.
En cuanto a las condiciones aplicadas, las empresas informaron, por segundo trimestre consecutivo, de un aumento en los tipos de interés, con un porcentaje neto del 41%, lo que supone un incremento sustancial respecto al dato registrado tres meses antes (27%). Al distinguir por tamaños, se observa que tanto las pymes como las compañías más grandes señalaron un incremento del coste de financiación. También habrían aumentado en el segundo trimestre tanto las garantías requeridas como, especialmente, los otros costes distintos de los tipos de interés, que habrían crecido para un 32% de las empresas, en términos netos. En cambio, las empresas se habrían beneficiado de una ligera ampliación de los importes concedidos y de los plazos de vencimiento.
Finalmente, en cuanto a las expectativas, un 5% de las empresas, en términos netos, anticipaban que continuaría mejorando su acceso a la financiación bancaria en el tercer trimestre de 2026.

