La Audiencia Provincial de Burgos ha condenado a dos hombres -a dos años y uno de prisión- por un delito de estafa agravada tras acreditar que organizaron una operación para hacerse con una remesa de vino de unas bodegas valorada en más de cien mil euros, desviando la mercancía a naves distintas de las pactadas y abonando la compra con pagarés sin fondos. La resolución descarta la existencia de una asociación ilícita y absuelve a otros dos acusados.
Según informa Poder Judicial, en diciembre de 2018, el acusado Gumersindo propuso al administrador de Bodegas Torre Rubena- venderle vino a la empresa Mariscos Marval. Para esta operación, Gumersindo y la a acusada Cristina usaron a un testaferro previo pago de 400 euros. El acusado ayudó a preparar el contrato de venta por un valor de 28.749,60 euros. El pago se hizo con un pagaré que la bodega nunca pudo cobrar porque la cuenta no tenía dinero. Además, aunque el vino debía enviarse a la sede de Mariscos Marval, los transportistas recibieron órdenes de cambiar la ruta y dejar la mercancía en un polígono industrial de Serranillos del Valle (Madrid).
En marzo de 2019, Gumersindo propuso al administrador de la bodega otra venta de vino a una mercantil valenciana por 100.563,73 euros, pagados con cinco pagarés que finalmente no tenían fondos. El transportista, acusado en esta causa, debía llevar el vino a Valencia, pero siguiendo órdenes, lo escondió en sus propias naves de La Rioja y Navarra mientras mentía a los vendedores diciendo que ya lo había entregado.
La sentencia no es firme y puede ser recurrida ante el TSJ de Castilla y León.

